¿Te impone la idea de cambiar de PMS? Por qué dar el paso es mucho más sencillo de lo que imaginas
Tenemos que reconocerlo: cambiar el PMS de un hotel da respeto.
El PMS es el "cerebro" del alojamiento. Por aquí pasa todo: reservas, facturación, limpieza, comunicación con el cliente... Por eso, aunque tu sistema actual se haya quedado un poco obsoleto o te obligue a hacer malabarismos manuales, la idea de una migración puede generar dudas: transferir datos de reservas y contactos, el tiempo de adaptación del equipo, coger el ritmo en el día a día de la recepción... Es completamente normal que haya stoppers que inviten a posponer la decisión.
